-¡Hola!-dije amigable.
-Hola…-dijo Alex desconcertado.
Adrián solamente se limitó a sonreírme.
-¿De qué hablan? ¿Me he perdido algo?-pregunté fingiendo la inocencia.
-No…nada.-contestó Alex.
Alex siguió hablando en un tono que me ponía de los nervios, y Adrián sonriéndome irónicamente, sabía que ocultaban algo pero me hice la tonta, entonces me acordé lo que me había hecho Alex antes en el árbol y me ruboricé.
-Bueno...Adrián, ¿y tus heridas?-pregunté cambiando de tema.
-Bien.-respondió frío.
-Será mejor que me marche a mi cuarto.-dije haciendo una seña hacia donde me dirigía.
Al intentar avanzar me volvió el dolor del pie y me tambaleé un poco. Por suerte se encontraba la pared para apoyarme y no caerme. Estaba sudando y se me volvió a nublar la vista. Me di la vuelta para ver a Alexis y Adrián, pero ahora solo estaba Alexis.
-Hola…-dijo Alex desconcertado.
Adrián solamente se limitó a sonreírme.
-¿De qué hablan? ¿Me he perdido algo?-pregunté fingiendo la inocencia.
-No…nada.-contestó Alex.
Alex siguió hablando en un tono que me ponía de los nervios, y Adrián sonriéndome irónicamente, sabía que ocultaban algo pero me hice la tonta, entonces me acordé lo que me había hecho Alex antes en el árbol y me ruboricé.
-Bueno...Adrián, ¿y tus heridas?-pregunté cambiando de tema.
-Bien.-respondió frío.
-Será mejor que me marche a mi cuarto.-dije haciendo una seña hacia donde me dirigía.
Al intentar avanzar me volvió el dolor del pie y me tambaleé un poco. Por suerte se encontraba la pared para apoyarme y no caerme. Estaba sudando y se me volvió a nublar la vista. Me di la vuelta para ver a Alexis y Adrián, pero ahora solo estaba Alexis.
Me iba acercando al suelo cuidadosamente
mientras me arrastraba en la pared, estaba hiperventilando y pude distinguir la
cara de preocupación de Alex. Cuando ya estaba en el suelo, Alex me quitó las
gafas y vi como se la guardaba en su bolsillo, vi a Adrián venir con el
director apurado.
Era consciente de lo que pasaba a mí alrededor. Adrián me ayudo a levantarme y me acostó en la cama de Carolina.
Era consciente de lo que pasaba a mí alrededor. Adrián me ayudo a levantarme y me acostó en la cama de Carolina.
-¿Qué te pasa?-preguntó el director
preocupado.
-Me doblé el tobillo.-contesté quejándome.
-¿Cómo?
-Intentando abrir una puerta.-murmuré.
-Bueno, los motivos ahora no
importan.-intervino Adrián.-Creo que es conveniente llevarla a la enfermería y
que le miren el tobillo.
Adrián y Alexis me ayudaron a levantarme. Me pusieron de pie y yo me
apoye en sus hombros. Era una posición incómoda para los 3, por ese motivo, ni
a la puerta de la habitación llegamos los 3 en pie. Adrián me iba a coger en
peso, pero Alexis lo miró de una forma difícil de explicar y Adrián no me
cogió, lo hizo Alexis. Yo no entendía qué estaba pasando. Pero tampoco me
importaba. Mientras que me llevaran a la enfermería, lo demás me daba igual.Llegando a dicho lugar, me tumbaron en la camilla. Adrián se fue y al rato, se fue el director tras recibir un mensaje. Solo quedábamos Alexis y yo.
-¿Qué pasa entre tú y Adrián?-pregunté.
-Nada.-contestó frío.
-Pues dile que venga,-susurré.-quiero estar con él.
A Alexis se le cambió la mirada al yo decir esas palabras. Pero lo había hecho, no por estar con Adrián, simplemente por molestarle.
-Si es lo que quieres.-dijo decepcionado.
Salió de la enfermería y, tras él, entraba la enfermera. Esta me revisó el tobillo y me obligó a hacer unos ejercicios un tanto molestos para mí, ya que me dolía mucho.
Terminado los ejercicios, se sentó en una mesa en donde estaba un ordenador y se puso a teclear.
Estuvo así unos minutos, interrumpidos, por la llegada de Adrián.
Él entró por la puerta y se puso a un lateral de la camilla.
-¿Y Alexis?-pregunté curiosa.
-No quería venir. Me dijo que querías estar conmigo.
-Sí, pero solo lo dije para...-repliqué, pero me detuve.-para...nada.-rectifiqué.
-¿Para qué?-preguntó levantando una ceja.
-Nada, nada.-repetí.-Quiero que me respondas una cosa. No te la pregunté antes porque estabas con Alexis, y la otra vez, estábamos hablando y cogiste y te fuiste.
-Dime.-dijo firme.
Lo miré curioso, él no era tan seco. Pero aún así, le quería hacer la pregunta.
En ese momento aparece Alexis.
-¿Quién te ha pegado?-pregunté.
Alexis se coloca en frente de Adrián, separándose, únicamente, por mi camilla.
-Eso, ¿quién te ha pegado?-repitió Alexis.
Él miraba a Alexis preocupado. Parecía que no sabía que responder. Para su suerte, llegaba la enfermera interrumpiendo nuestra conversación.
-Debes de estar en reposo unos días. No hagas deporte o movimientos bruscos con el pie.-explicó mientras me colocaba una venda por el tobillo.-Esto es para mantener el tobillo firme. En una semana, te pasas por aquí y veremos si ya estás mejor o no.
-Vale, gracias.-contesté.
La enfermera volvió a salir y nos quedamos de nuevo los tres.
-¿Vas a responder Adrián?-pregunté un tanto mosqueada.
-Fueron los amigos de Alexis.-contestó.
Alexis lo miró abriendo sus ojos como platos. Adrián evito mirarle y me miró a mí.
-¡Alexis!-exclamé enfadada.- ¿Por qué? ¡Eh! ¡Dime! ¿Para qué le pegas?-preguntaba mientras me ponía de pie y me colocaba en frente suyo.-Adrián está bajo mi responsabilidad. Ahora madre me va a castigar por tu culpa.-decía levantando cada vez más el tono de voz.
-Yo no le he pegado.-contestó Alexis sujetándome por la cintura.
Evite que me cogiera. Pero era imposible.
-En realidad tú no has sido.-rectifiqué.-Fueron los estúpidos de tus amigos. Pero aun así, es tú culpa. Ellos no hacen más que hacer lo que tú les dices. Y lo sé porque uno de tus amiguitos me lo ha contado.
-¿Qué amigo?-preguntó pícaro mientras me acercaba más a él.
-Jessica, déjalo ya.-exigió Adrián.
Le eché una mirada fulminante y volví a mirar a Alexis.
-¡No quiero que me vuelvas a hablar, ni tocar, ni llamar, ni buscar, ni nada! ¡Olvídate de mí!-exclamé furiosa.- ¡Déjame en paz!
Alexis se desconcertó. Me soltó de la cintura y yo me di la vuelta enfadada. Pero justo en ese momento, me toma del brazo y me roba un beso. Separamos nuestros labios y le di una cachetada.
-Jessica...-murmuraba Adrián.
-Alexis, te he dicho que me dejes en paz. Adiós.
Salí de la enfermería y volví a mi habitación.
Me encerré en ella. Pero era de esperar la llegada de alguien.
-Madre...-susurré.
-¿Qué le ha pasado a Adrián?-preguntó enfurecida.
-Los amigos de Alexis le pegaron.-contesté.
-¿Y quiénes son esos?-preguntó.
-Samuel, Cristian y Aday.
-¡Ah, esos!-exclamó.- ¿Y Kevin?
No quería decirle que Kevin también estaba metido en el problema. Él me había caído bien y no quería causarle molestias. Además, cuando yo estaba siendo arrastrada por Alexis, él me miraba preocupado. Como no queriendo hacer lo que tenía que hacer.
-Kevin no, madre.-respondí bajando la cabeza.
-¿Segura?-preguntó confusa.
-Segura.-levanté la cabeza.
Ella se fue y yo me quedé en la habitación. Fui hacia mi mesa de noche a por mis gafas de repuesto.
Salí de mi habitación y caminé hacia la biblioteca que había encontrado antes. Abrí la puerta con mucha cautela y pude ver a un chico alto, rubio y con ojos marrones, sentado en una silla con un libro en sus manos.
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